Permacultura, ecoloxía, movimientos sociales, contrainformación, dreitos del home, cultura y muito más visto desde un pequeiñu güertu de Senabria sobre os llizaces del mundu rural, indixenista, llibertariu y ancestral
Permacultura, ecologìa, movimientos sociales, contrainformaciòn, derechos humanos, cultura y mucho màs visto desde un pequeño huerto de Sanabria sobre las bases del mundo rural, indigenista, libertario y ancestral

Breve reflexión sobre las infraestructuras en el medio rural

Daniel Boyano Sotillo

"El mundo urbano industrial primero vació los pueblos y ahora lo está llenando con sus males"



La llegada de las grandes obras de infraestructura al mundo rural, supuso al igual que supone hoy en día, una pérdida de costumbres y forma de organización tradicional e igualitaria, a cambio de un salario. Las y los paisanos dejaron de cultivar para incorporarse a empresas, de pastorear para arrancar los árboles y construir una gran vía de comunicación que acercaba lo lo lejano y alejaba lo cercano; dejaron de pescar para construir grandes embalses que inundaban sus tierras, viviendas e incluso recuerdos; dejaron de organizarse en Concejo Abierto porque cada persona ya tenía su salario y se creaban desigualdades insalvables… Esta otra forma de emigración, no física, pero si en espíritu y hábitos, complementó al gran éxodo rural a las ciudades fomentado por las medidas capitalistas del Estado. A pesar de ello, existían un tercer grupo de personas, los que se quedaron y lucharon por mantener sus costumbres, tradiciones y valores ambientales; ejemplos a seguir para las nuevas generaciones.
Por último no hay que olvidar que a día de hoy todavía continuamos, sin darnos cuentas, en esa dinámica, por ejemplo con la construcción del Tren de Alta Velocidad. A pesar de ello estamos a tiempo de recuperar nuestra idenatidad.

Trampas de lobos en Sanabria

2 de enero de 2016, Puebla de Sanabria
Colectivo El Huerto del Pozo
Daniel Boyano Sotillo

El lobo se considera injustamente un enemigo del ganado hacia el que se ha dirigido una intensa persecución, manifestada con el uso de fosos simples (utilizados hasta los años 50’ del S. XX), con la construcción puntual de modernas trampas de cabrita, con el desarrollo de ojeos (donde participaban numerosas localidades y vecinos de forma comunal), con la búsqueda de camadas y también con el uso del cepo metálico y de venenos como la estricnina.

No hay que olvidar que igual que para cualquier conquista de la visión occidental capitalista, como realizó con otras culturas, etnias, mujeres..., la conquista de la naturaleza, y el lobo no es excepción, se hizo siguiendo estos pasos secuenciales:
1º Separación: hacernos creer que no somos animales y que no pertenecemos al ciclo de la vida natural.
2º Jerarquización: hacernos creer desde una visión antropocéntrica que somos más importantes que cualquier otro ser vivo, y que el lobo en este caso.
3º Dominación: una vez que el primer y segundo paso ya están asentados sólo queda el sometimiento y explotación ya que nadie siente angustia por el daño que se le hace a la naturaleza, y al lobo en particular.
Estos tres pasos, como ya expliqué, se pueden aplicar al sometimiento del hombre sobre la mujer, del mundo occidental sobre otras culturas, de las ciudades sobre el medio rural,…... y cómo no, de las personas sobre los lobos.
Por este miedo, como sistemas de prevención se han levantado construcciones pastoriles, se han utilizado estructuras muebles para resguardar al pastor durante la noche y se han seleccionado perros mastines a lo largo y ancho de Sanabria. Para curar el ganado herido por el lobo se han utilizado también numerosas prácticas etno-veterinarias (Talegón, J. 2014).
Sanabria es una tierra de larga costumbre ganadera y desde su inicio ha simbolizado, con su diversidad de ambientes, un hábitat ideal para el lobo ibérico, que aquí conserva una de las poblaciones más numerosas de la Península Ibérica. Con estos antecedentes, no es de extrañar que las trampas que se construyeron para cazar al lobo siguen estando en excelente estado de conservación.
Entre las trampas de lobos más destacas en la comarca de estudio aparecen las siguientes:

1- Cortello dos lobos. Concello de Lubián.
El cortello dos lobos de Lubián es probablemente la trampa más representativa y famosa de Sanabria. Se encuentra en una pequeña ladera que domina el pueblo de Lubián, a poca distancia del mismo, en una zona de paso del lobo entre Portugal y Sanabria. Según la documentación bibliográfica consultada y entrevistas realizadas, la construcción del cortello se remonta al período de repoblación del pueblo tras la expulsión de los musulmanes del valle de Duero. Se trata de una trampa de cabrita, realizada levantando las paredes del pozo en piedras secas; durante el verano los vecinos de Lubián tenían que arreglar las paredes ya que se iban cayendo, para poder usarla durante el invierno. El cortello se usó hasta los años sesenta; en el año 1992 se decidió restaurarlo, ya que las paredes iban derrumbándose en más puntos y gracias a una subvención de la Unión Europea se realizó la estructura tal como se puede observar hoy (Salvador Fernánde E., Porcu Ch., 2010).


Cortello dos lobos en una noche primaveral.

El cortello presenta actualmente una planta ligeramente ovalada, con un diámetro de 33 m y 30 m en su eje menor, la altura de las paredes rebasa los 3 m por la parte superior, y el 1,50 m por la parte inferior; el ancho de la pared es alrededor de 1 m. La parte superior del muro está coronada por unas lastras que presentan inclinación hacia el interior, para facilitar la entrada del lobo pero al mismo tiempo evitar que pudiera saltar hacia el exterior. Esto confiere a las paredes una forma cóncava interiormente.


2- Corralón de Peña Surrupia. La Cuesta.

La trampa de La Cuesta, actualmente conocido como San Juan de la Cuesta, se encuentra en un muy mal estado de conservación. Así la mayor parte de las paredes están prácticamente derruidas y cubiertas por  vegetación (urces y carqueixas). De todas formas desde la fotografía aérea es posible reconocer la planta circular de aproximadamente 23m de diámetro . Por lo tanto consideramos que esta infraestructura se pudiera recuperar sin una gran inversión económica ya que la mayor parte de la piedra que conformaba los muros se encuentra en su emplazamiento original. Asimismo es una zona con alto potencial ecoturístico al situarse próximo a los 1.400 m.s.n.m. convirtiéndose en un excelente mirador de la comarca de Sanabria. Está trampa estaba compuesta por un muro de planta ovalada que medía 30 metros por el eje mayor y 20 metros por el menor.


Vistas desde la parte superior del muro por donde entraría el lobo.


3- Curro os lobos. Barxacoba
El curro de Barxacoba es una trampa de cabrita hoy por hoy en perfecto estado de conservación. Está constituida por un muro de planta circular-ovalada que mide 24 m por el eje mayor y 16 m por el menor, las paredes miden entre 2,30 m y 3 m de alto por la parte interior y 2,50 por la parte exterior , esta de 1,10 m. La parte superior está coronada por unas lastras de piedras que sobresalen de 30 a 60 sobresaliendo 60 cm y que confieren a la estructura una concavidad hacia el interior, para dificultar la salida del lobo que había entrado.

Exterior del Curro os lobos.


En el muro, por la parte Oeste, hay una pequeña puerta de 1 m de alto y 40 cm de ancho, que se usaba para introducir el cebo y sacar el lobo capturado. El funcionamiento del curro era similar al de Lubián, organizando un sistema de turnos para llevar el cebo al mismo (Salvador Fernánde E., Porcu Ch., 2010).
En Barxacoba, al igual que en el resto de Sanabria, cada familia tenía su propio ganado que llevaba a pastar a la sierra, junto al ganado de las otras familias, por un sistema de turnos o vecería en el que participaban todas y todos los paisanos. Habitualmente en cada turno había dos pastores que acompañaban el ganado, uno a la cabeza y otro al final del grupo; también llevaban unos perros mastines que iban equipados con carrancas en el cuello para protegerlos y estaban particularmente adiestrados para cuidar el ganado y salvaguardarlo de los ataques del lobo.


4- FoXo de llobus de la Laguna de los Peces.

La trampa de la Laguna de los Peces, al igual que la de Peña Surrupia, se halla en un grave   estado de conservación. Igualmente la mayor parte de las paredes están prácticamente derrumbadas y cubiertas por  urces y xestas. Con fotografía aérea se distingue la planta circular de alrededor de 19 m de diámetro al ser una estructura circular. Como en la trampa de Peña Surrupia esta infraestructura se pude restaurar con bajo presupuesto ya que la mayor parte de la piedra que conformaba los muros está en su localización inicial. Asimismo es una zona con alto potencial ecoturístico al situarse próximo a los 1.600 m.s.n.m. cerca de un punto de visita por los turistas como es la Laguna de los Peces.
Esta trampa tiene la particularidad de que se ocupaban de su mantenimiento paisanas y paisanos de dos pueblos, San Martín de Castañeda y Vigo de Sanabria. Estaba compuesta por un muro de planta circular-elipse que medía 36 metros por el eje mayor y 28 metros por el menor.


Localización foso de llobus de la Laguna de los Peces



5- Foso de trampilla basculante de Dornillas.

Consta de un agujero cavado en el suelo, con la profundidad y angostura suficiente para que el lobo que se hundiese en el mismo y no pudiera escapar. Éste estaba cubierto con ramas y hojas para ocultar su existencia, a veces se cubría el borde de la pared del foso de mampostería irregular. Sobre este profundo pozo escavado sobre el que se coloca una pieza basculante de madera. Aquí, al contrario de las cuatro trampas de lobos analizadas anteriormente, no existía el muro de piedra que protegía a los animales que hacían de cebo, generalmente una oveja y su cría.
Actualmente se encuentra en un precario estado de conservación ya que el agujero donde caía el lobo ha sido rellenado de tierra y restos orgánicos con el paso del tiempo al dejarse de usar.

Pozo- trampa colmatado por tierra y restos orgánicos en Dornilla.


6- Actualidad

En la actualidad existen estructuras que siguen usando la misma morfología semicirlular y paredes elevadas que las trampas de lobos de las que hemos hablado. Quizás el ejemplo más representativo sea el Centro del Lobo en Puebla de Sanabria que se muestra en la siguiente fotografía.



Elaboración tradicional de carbón vegetal en Sanabria

La preparación dependía del tipo de leña y del lugar dónde ésta se encontrara.
Si se trataba de leña de árboles trasmochos (roble, castaño, encina, fresno) se cortaba el árbol por el tronco (matarrasa) y una vez en el suelo se podaban las ramas y se partía el tronco con "tronzador" aunque también se hacía con las cepas de las urces, como en este caso.
En el caso de que la leña a utilizar fuera leña de borta o leña de rama, se procedía a su corte y posterior vareo (eliminación de las puntas y ramas delgadas inservibles para la obtención del carbón).

La leña de borta también podía ser preparada de otro modo. Este método era el más utilizado por dos razones fundamentales: la primera, porque reducía considerablemente la mano de obra y; la segunda, porque permitía que el monte se mantuviera limpio. Consistía en cortar la leña, abandonarla hasta que se secara aquello no aprovechable para carbón y por último, quemarla. De este modo, el fuego sustituía al vareo. Esta forma de preparar la leña exigía unos cuidados especiales: primero, limpieza total de las orillas de la leña a quemar para evitar la propagación del fuego; segundo, evitar el viento fuerte que podría desplazar alguna rama encendida y provocar un incendio en terrenos colindantes y; tercero, conseguir que aquello no utilizable para carbón se secara, ya que si no lo hiciera, ardería mal, y por tanto, habría que varearlo ahora con más dificultad y esfuerzo, y conseguir que aquello utilizable para carbón no se secara ya que podría quemarse en exceso con la consiguiente pérdida económica. Este método se ponía en práctica por la mañana temprano, cuando el rocío aún estaba presente para evitar que el fuego tomara demasiada fuerza al quemar las zonas próximas de la leña a preparar. Esta labor aparentemente sencilla era, por el contrario, muy complicada y necesitaba de toda la experiencia y pericia del carbonero.




- Preparación del suelo de hoya
Antes de recoger la leña había que elegir y preparar el suelo destinado a la elaboración del carbón.
El suelo de elección sería aquel sobre el que ya se hubiera producido carbón, previa limpieza y reparación si fuera necesario.
En el caso de que el suelo se preparara por primera vez y se tratara de una ladera, había que retirar la tierra de la parte alta y colocarla en la zona baja hasta conseguir una superficie plana. Para sujetar esta tierra se construía una pared o seto (trenzado de varas y estacas).
Posteriormente había que compactar el suelo mediante el apisonado de la tierra para imposibilitar la entrada de aire a través del suelo, ya que si existieran corrientes sería muy difícil controlar el fuego durante la carbonización.
La forma del suelo preparado era circular.







-Tapado o cubierta
La cubierta es la barrera física que aisla la madera del exterior para que el oxígeno del aire no la incendie. Esto es básico para la correcta carbonización, que no es más que la combustión lenta e incompleta de la madera.

Sobre la hoya se colocaba una capa de helecho generalmente, aunque también se utilizaba hierba, musgo, hojarasca, cesped, etc... En este momento se procedía a la extracción del palo que se había colocado en el centro y se taponaba el agujero (futura chimenea) con helecho para impedir la entrada de tierra de la última capa. Esta tierra debía ser muy fina por lo que en ocasiones había que cribarla. La mejor tierra era el "cisco" (tierra quemada con la que ya se había hecho carbón). Jamás se utilizaba tierra arcillosa.

Mientras la hoya estuviera ardiendo era fundamental contar en sus cercanías con cisco, helecho, tierra, hierba y leña en pequeños trozos para subsanar las "enchiduras" que pudieran ir apareciendo.




-Transporte hasta las ferrerias
El transporte más utilizado era el carro guíado por bueyes, aunque excepcionalmente podía hacerse a lomos de un burro o de un mulo.
Los sacos se colocaban transversalmente en el carro, formando dos filas completas y una tercera incompleta. En el espacio que aquí se producía se instalaba un aparato llamado "torno" que se empleaba para tensar las cuerdas que sujetaban los sacos.











Fuente: http://www.euskonews.com/0067zbk/gaia6703es.html