Permacultura, ecoloxía, movimientos sociales, contrainformación, dreitos del home, cultura y muito más visto desde un pequeiñu güertu de Senabria sobre os llizaces del mundu rural, indixenista, llibertariu y ancestral
Permacultura, ecologìa, movimientos sociales, contrainformaciòn, derechos humanos, cultura y mucho màs visto desde un pequeño huerto de Sanabria sobre las bases del mundo rural, indigenista, libertario y ancestral

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Atentado a la Luna

Verónica García Novoa


Fotografía tomada a latitud 0 durante una ceremonia andina


Al borde de esta madrugada 
disparé a la luna.
Ríos de sangre y plata
emergen del cielo.
Todo se terminó...
no alumbrará más
la noche
de nostalgias.

Masa Crítica y Funadación Utopía por el consumo responsable (No a los transgénicos)

Vivimos en una sociedad que favorece el consumismo, nos hemos convertido en la generación de usar y tirar. La publicidad nos bombardea con anuncios cuyo objetivo no es nuestro bienestar, sino hacernos engranajes de un sistema que reduce a las personas al papel de meros consumidores sumisos. Este modelo económico de producción y consumo tiende cada vez más a su agotamiento. Es impensable hacer frente a los problemas ecológicos y sociales que nos afectan sin detener la complicada maquinaria y estructuras que los producen: el neoliberalismo.
Como consumidores, último eslabón del sistema económico, tenemos una responsabilidad, pero también tenemos un poder, aunque si bien es cierto que mucho menor en relación a la primera. Con nuestra forma de consumir podemos influir en la marcha de la economía y del mundo de una forma directa. Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas es una gran contribución y un decisivo instrumento de presión frente al mercado.
El concepto de Consumo Responsable es muy amplio, como lo es la propia actividad de consumir. Podemos, sin embargo, sintetizarlo en tres bloques:
1.-Un Consumo Ético, en el que se introduzcan valores como una variante importante a la hora de consumir o de optar por un producto. Hacemos especial énfasis en la austeridad como un valor en relación con la reducción para un consumo ecológico, pero también frente al crecimiento económico desenfrenado y al consumismo como forma de alcanzar el bienestar y la felicidad.
2.-Un Consumo Ecológico, que incluye, por este orden, las famosas "erres" del movimiento ecologista: Reducir, Reutilizar y Reciclar, pero en el que también se incluyen elementos tan imprescindibles como la agricultura y ganadería ecológicas, la opción por la producción artesana, etc.
3.-Un Consumo Social o Solidario, en el que entraría también el Comercio Justo, es decir, el consumo en lo que se refiere a las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o producido un servicio. Se trata de pagar lo justo por el trabajo realizado, tanto a gentes de otros países como a las más cercanas, en nuestro ámbito local; se trata de eliminar la discriminación, ya sea a causa del color de la piel o por diferente origen, o por razón de género o religión; se trata de potenciar alternativas sociales y de integración y de procurar un nuevo orden económico internacional. 

Por todo ello Masa Crítica Riobamba, Fundación Utopía y El Huerto del Pozo promueven un consumo responsable y ético día tras día. Del mismo modo ambos colectivos mostraron su rechazo a los transgénicos pedaleando junto a un centenar de personas durante más de dos horas donde se intentó sensibilizar a la población con lemas y mensajes.

Cuanta ignorancia hay en la historia



marzo 11, 2013
Al pasear por el mundo e intentar conocer un poco su diversidad y complejidad, cada vez siento más necesaria la urgencia de re-escribir la Historia. Esa Historia que han escrito los vencedores, esa Historia que llaman universal, esa Historia que aparece en los manuales y enciclopedias, esa Historia que nos enseñan en las escuelas y universidades de la educación formal, esa Historia que moldea una realidad a medias en función de los intereses occidentales, esa Historia escrita por el hombre blanco, esa Historia cargada de etnocentrismo y superioridad, esa Historia que se refleja en el actual presente de desigualdad y sinrazón materialista. En definitiva, esa Historia excluyente, patriarcal y racista, injusta e incompleta.
La misma Historia que reduce las culturas originarias a lo anecdótico y folclórico, aquella que sólo se escribe a partir del contacto con los blancos y que se limita a describir el mundo desde una perspectiva euro-cristiana. Donde no hay espacio para la historia africana, la del continente negro, el primero poblado, el más olvidado y explotado. Donde sólo se vislumbra algo de la fértil historia asiática y donde la historia de Latinoamérica empieza en los incas al sur y los aztecas al norte. Donde la cultura maya, que aun sigue resistiendo tras más de quinientos años, es reducida a simples predicciones astrológicas y tergiversada, en la actualidad, hacia futuros cinematográficos apocalípticos que pervierten el significado del baktún (cambio de era). La misma Historia que menosprecia al mundo árabe, al que trata de criminalizar continuamente y al que se simplifica de manera cruel e intencionada.
Centrándome en la caso latinoamericano, durante el recorrido superficial que disfruté hace ya algunos meses y que me llevó desde México a Brasil, he descubierto que en esas tierras, antes de la llegada de los Cortés y los Pizarros, antes del saqueo del mundo azteca e inca, existieron civilizaciones anteriores a éstas, como puedan ser los Mochicas, los Chimús y los Pocras en zona andina, o la Teotihuacana en lo que ahora se conoce como México. Culturas que no aparecen en los libros de Historia, que no se estudian en las escuelas y que en sus propios países, en la actualidad, siguen siendo auténticas desconocidas, excepto para ciertas minorías. Pues sólo importa narrar la historia a partir del contacto con la civilización que todo lo domina desde hace más de dos milenios y que aquí llegó hace más de quinientos años, de la mano de unos pestilentes saqueadores, armados con pólvora y, lo que es peor, con una maldita biblia. Nada se sabe, nada se cuenta, nada se explica sobre las visitas realizadas anteriormente por las poblaciones polinesias, maorís, en la costa pacífica o por los vikingos en la atlántica. Colón descubrió América, Cortés y Pizarro la exploraron y evangelizaron, con ello tenemos que comulgar, cual ruedas de molino, pues se trata de ciencia occidental, de Historia con mayúscula.
Xabi Lombardero Sociólogo y cooperante ha trabajado en ongd’s en Guinea Bissau, Honduras y Nicaragua.