Permacultura, ecoloxía, movimientos sociales, contrainformación, dreitos del home, cultura y muito más visto desde un pequeiñu güertu de Senabria sobre os llizaces del mundu rural, indixenista, llibertariu y ancestral
Permacultura, ecologìa, movimientos sociales, contrainformaciòn, derechos humanos, cultura y mucho màs visto desde un pequeño huerto de Sanabria sobre las bases del mundo rural, indigenista, libertario y ancestral
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Árbol de la Vida Celta y El Huerto del Pozo ¿casualidad o destino?
Daniel Boyano Sotillo
Observen las similitudes entre el logotipo, que realicé hace varios meses, para El Huerto del Pozo y el Árbol de la Vida de la cultura Celta, que encontré esta misma tarde en un libro sobre culturas originarias del noroeste peninsular ibérico. En ambos las raíces se unen a los tallos con el significado de unión y eternidad, y según lo interpreto yo, equilibrio y armonía entre el ser humano y la naturañeza. Todo está unido y es infinito, se cerraban los círculos naturales y nada se desaprovechaba, no existía el concepto de residuo por ello, y por ende tampoco el de contaminación.
No cabe duda de que los árboles tienen una gran importancia en la cultura celta. La vida de los humanos está íntimamente relacionada con los bosques. Éstos les proporcionan protección, cobijo, la leña que alimenta las hogueras y en ellos se abastecen de caza y frutos necesarios para su alimentación. Algunos árboles como el roble, son elementos sagrados a los que los celtas guardaban un profundo respeto. Los druidas utilizaban los bosques como aulas donde impartían sus enseñanzas y conocían profundamente los secretos de las plantas, de las cuales extraían los ingredientes principales de sus remedios medicinales y sus pócimas. Por lo tanto, dentro del estudio de los símbolos, es acertado empezar hablando de los árboles, esencia de la vida.
El árbol establece la comunicación entre los tres niveles del cosmos: el subterráneo, por sus raíces; la superficie de la tierra, por el tronco; y el cielo, por la copa y sus ramas. Es por tanto el eje del mundo que establece la relación entre la tierra y el cielo. El árbol de la vida surge de un recipiente, una vasija que simboliza a la madre tierra, de la que nace toda la vida.
Hay que tener en cuenta que El Huerto del Pozo se encuentra en la extremidades de lo que posiblemente fue un castro celta, el Castro del alto de Puebla de Sanabria.
Observen las similitudes entre el logotipo, que realicé hace varios meses, para El Huerto del Pozo y el Árbol de la Vida de la cultura Celta, que encontré esta misma tarde en un libro sobre culturas originarias del noroeste peninsular ibérico. En ambos las raíces se unen a los tallos con el significado de unión y eternidad, y según lo interpreto yo, equilibrio y armonía entre el ser humano y la naturañeza. Todo está unido y es infinito, se cerraban los círculos naturales y nada se desaprovechaba, no existía el concepto de residuo por ello, y por ende tampoco el de contaminación.
No cabe duda de que los árboles tienen una gran importancia en la cultura celta. La vida de los humanos está íntimamente relacionada con los bosques. Éstos les proporcionan protección, cobijo, la leña que alimenta las hogueras y en ellos se abastecen de caza y frutos necesarios para su alimentación. Algunos árboles como el roble, son elementos sagrados a los que los celtas guardaban un profundo respeto. Los druidas utilizaban los bosques como aulas donde impartían sus enseñanzas y conocían profundamente los secretos de las plantas, de las cuales extraían los ingredientes principales de sus remedios medicinales y sus pócimas. Por lo tanto, dentro del estudio de los símbolos, es acertado empezar hablando de los árboles, esencia de la vida.
El árbol establece la comunicación entre los tres niveles del cosmos: el subterráneo, por sus raíces; la superficie de la tierra, por el tronco; y el cielo, por la copa y sus ramas. Es por tanto el eje del mundo que establece la relación entre la tierra y el cielo. El árbol de la vida surge de un recipiente, una vasija que simboliza a la madre tierra, de la que nace toda la vida.
Hay que tener en cuenta que El Huerto del Pozo se encuentra en la extremidades de lo que posiblemente fue un castro celta, el Castro del alto de Puebla de Sanabria.
La muerte del Sol. Solsticio de verano en Sanabria
Bajo los restos de un posible castro celta sanabrés, varias
personas realizamos un ritual en la salida y puesta y del Sol en el día del año
en el que el astro rey permanece más tiempo visible ante nuestros ojos, es
decir, en el solsticio de verano del hemisferio norte. Esta celebración
ancestral la han realizado a lo largo de la historia multitud de civilizaciones
con diferentes nombres, los pueblos originarios andinos lo llamaban Inti Raymi,
las personas aborígenes de Australia, las y los japoneses y chinos, los pueblos griegos, y por supuestos los
Celtas que fue uno de las primeros pueblos en habitar las tierras sanabresas
creando lo que actualmente conocemos como una civilización, es decir... Para conmemorar este día realizamos un ritual
con varios puntos en común con el que pudieron celebrar estos primeros y
primeras sanabresas, y para ello era imprescindible una correcta ubicación de
su verdadero templo, la naturaleza, y en especial los bosques.
Después de una noche de lluvia, y con la primera luz de la
mañana, el cielo se empezó a abrir borrando el viento serrano las ùltimas nubes del horizonte a
la salida del Sol, momento idóneo para hacer varias ofrendas. Seguidamente cayeron
una serie de gotas que al mezclarse con los primeros rayos del Sol crearon un
arco iris de siete colores que
atravesaba Sanabria. El día transcurrió soleado y al atardecer se realizó el
segundo ritual con su respectiva ofrenda al Sol, y bajo las primeras estrellas
de la tarde, para así visualizar sus últimos rayos del día de forma armónica
como si de una partitura musical se tratase, pero siempre con clave de Sol.
En la actualidad, se celebra masivamente las hogueras de San
Juan la noche del 23 al 24 de junio, que parece ser que proceden de esta tradición
Celta de hacer una hoguera y ofrendas durante toda la noche. En Sanabria se
realizan varias hogueras, siendo la de Ribadelago, en las proximidades del
Lago, la que más personas concentra.
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